HUYE. Si quieres traducir un certificado de nacimiento español para obtener la doble nacionalidad o por cualquier otro motivo, ve a otro sitio. Le pondría estrellas negativas si pudiera. La conversación con «Roberto Fonz Diaz» fue una experiencia horrible, degradante y deshumanizadora: hablaba muy alto, era agresivo y no mostraba ningún respeto. Sentí que me agredía verbalmente y no me sentí nada segura ni cómoda hablando con él.
Necesitaba traducir el certificado de nacimiento de mi madre y, enseguida, me presionó para que se lo enviara en ese mismo momento por teléfono y en persona. Afirmó que lo necesitaba con urgencia, aunque yo le había dicho que la traducción no corría prisa. Le dije que me incomodaba enviarle directamente por teléfono documentos personales como un certificado de nacimiento. Cuando le pregunté cómo era el proceso y si podía pedir cita para ir a la oficina, se puso hecho una furia: durante varios minutos no paró de echarme la bronca a gritos, me interrumpió y me gritó. En resumen, decía que no entendía por qué no se lo enviaba sin más, y que él era el dueño y aquel era su negocio privado. Ni siquiera me dejó hablar.
Quería terminar la conversación cuanto antes, pero sabía que seguía necesitando la traducción. Intenté explicárselo, pero me interrumpió de forma agresiva, me gritó y dijo que estaba ocupado y que no me daría cita. Otra vez lo mismo: él era el dueño y yo tenía que enviarle sin más el certificado de nacimiento de mi madre. Entonces decidí que aquello no era seguro ni aceptable.
Ese hombre horrible y degradante no tiene ningún respeto, y mucho menos por las mujeres. No os fiéis de él ni permitáis que os someta a tácticas de presión como estas. Roberto Fonz Diaz necesita terapia para tratar sus problemas de ira y una comprobación de antecedentes. Buscad a otra persona para vuestras traducciones. En otros sitios he tenido experiencias mucho mejores, y nadie debería tener que pasar nunca por algo así.