No puedo empezar esto sin dar las gracias por todo. A Mario y Juanan, por su cercanía, profesionalidad y por estar siempre ahí cuando lo necesitábamos, y a Aurora, Vane y Camino, por hacer que cada día en el bootcamp fuera más ameno con su apoyo y buen rollo.
Ha sido un proceso intenso, pero también uno de los más gratificantes que he vivido. No solo he aprendido muchísimo, sino que también me llevo grandes recuerdos y personas increíbles.
Si estás pensando en aprender programación, este es el lugar perfecto para hacerlo, la calidad de la enseñanza y el ambiente que se vive aquí no tienen comparación.
Me voy con la confianza de poder afrontar cualquier reto y muy feliz de haber dado este paso.