Hay que decirlo claramente: en esta consulta hay que contar con tiempos de espera largos. Además, normalmente no siempre es fácil conseguir cita a corto plazo. Pero la espera merece la pena.
El médico dedica de verdad tiempo a sus pacientes y los examina minuciosamente. A lo largo del año realiza o solicita distintas pruebas importantes: desde análisis de sangre y controles de tiroides hasta ecografías abdominales y varias pruebas cardíacas. Tenemos la sensación de que se preocupan por nuestra salud de forma integral y no se limitan a tratar las molestias del momento.
Todo el equipo es, además, muy amable, cercano y servicial. Siempre volvemos encantados porque nos sentimos en buenas manos, escuchados y bien asesorados.
En esta consulta uno se siente tratado como una persona, no como alguien a quien quieren atender a toda prisa para mandarlo de vuelta a casa.
La minuciosidad de las consultas, la atención personalizada y el trato humano compensan con creces los largos tiempos de espera.
¡La recomendamos sin ninguna duda!