En lugar de que la tecnología destruya puestos de trabajo mediante la digitalización y la automatización, deberían utilizarse herramientas digitales para facilitar el acceso al empleo a quienes hoy quedan excluidos del mercado laboral. Con ayuda de tecnologías de voz, traducción, reconocimiento de voz e imagen, se pretende que las ofertas de empleo sean accesibles para los siguientes grupos: - Personas con dificultades de lectoescritura o que no saben leer (3 millones en los Países Bajos) - Personas que no hablan ni leen neerlandés, entre ellas refugiados, expatriados, trabajadores extranjeros e inmigrantes