Nos adelantamos a lo que viene: lo que hoy funciona quizá mañana ya no sea suficiente. La curiosidad nos impulsa a dejar atrás lo evidente, superar expectativas y descubrir nuevas posibilidades. Es la chispa que separa la pasión de seguir simplemente al resto y, sobre todo, una cuestión de actitud. Lo que ayer importaba puede dejar de hacerlo mañana. Por eso, la curiosidad debería ser el motor de tu agencia de publicidad.