Es precioso y la gente es muy amable, también Ayla, que es muy respetuosa y nos ayuda con todo lo que necesitamos. La estancia es muy agradable y el desayuno está buenísimo, sobre todo porque lo preparan al momento: estaba calentito y muy fresco. La habitación es preciosa, da la sensación de estar dentro de una cueva, rodeado de árboles, palmeras y plantas ❤️. El hotel es muy tranquilo, perfecto para descansar y relajarse.